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saloon
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RÚSTICO. (del lat. rusticus, de rus, campo) adj. Perteneciente o relativo al campo. RENEGADO. fig. y fam. Díc. de la persona de mal carácter y maldiciente.
Con la intención de poner fin a estas y otras injusticias, y para demostrar que el country es mucho más que Garth Brooks, el 9 de octubre de 1994 nacía en Ràdio Ciutat de Badalona "Rústicos y Renegados", un programa dedicado a descubrir las joyas ocultas de este género (en sus múltiples variantes: country & western, bluegrass, hillbilly, western swing, country rock, etc), pero también abierto a otras músicas con raíces, como el cajun, el zydeco, el tex mex y el folk: todos esos sabrosos sonidos que la industria yanqui etiqueta con un nombre muy sencillo y evidente: Americana.
El recuerdo de los clásicos (Hank Williams, Bob Wills, Gram Parsons), la admiración por los contemporáneos (Lyle Lovett, Dwight Yoakam, Steve Earle), la apuesta por los nuevos valores (BR5-49, Wayne Hancock, Dale Watson), el repaso a los tópicos (alcohol, carreteras, Cadillacs y honky tonks), la atención a la actualidad (premios de la Country Music Association, Grammys), el descubrimiento de grabaciones inéditas, las bandas sonoras (de "Convoy" a "Hi-Lo Country"), los puntos creativos (Austin, Nashville, San Antonio, New Orleans) y las sorpresas inesperadas (Clint Eastwood, Bryan Ferry, Elvis Costello), conforman los contenidos de "Rústicos y Renegados", un programa que pretende dar a conocer a músicas y músicos que, injustificadamente, han criado malvas en los estantes de rebajas de los grandes almacenes y en las discotecas de locutores pretendidamente "modernos", o han sido despachados, acusados de yanquismo recalcitrante.
Con la misma filosofía del programa radiofónico, Yi-haa pretende constituirse como un punto de referencia para todos los aficionados a la roots music facturada en Estados Unidos, y demostrar que el country y todos sus estilos colindantes, lejos de ser propios de paletos montañeses, pueden ilustrar los sueños y deseos de todos los cowboys espaciales.
Somos rústicos porque los sonidos que nos gustan tienen su origen en la tradición acústica, y renegados porque nos mantenemos al margen de las modas y los mandatos de la industria discográfica.
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