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| EVERYTHING, I BET YOU October Records, 1996 |
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Algunas ciudades sufren el estigma de ser identificadas con un sonido determinado: Chicago y el blues, Seattle y el grunge, o Memphis y el rock & roll. Y en Minneapolis, el primer nombre que viene a la memoria es el de Prince. Pero en esa ciudad existe vida más allá del principito, e incluso encontramos grupos como The Honeydogs.
En el origen de la banda tenemos a los hermanos Adam y Noah Levy, escuchando canciones de los Beatles en el barrio de St.Paul, al igual que Trent Norton, mientras que en Dakota Tommy Borschied daba rienda suelta a su vocación musical encerrado en su habitación. Después de tocar con varias bandas, los Levy crearon Honeydogs en 1994. Pronto se añadirían Norton, de vuelta tras una gira europea que le llevó a interpretar covers de Elvis en un gulag ruso, y Borschied, al abandonar su ciudad natal tras un accidente durante su número de tragafuegos en una banda de tributo a Kiss. En 1995, Honeydogs grabaron su debut homónimo.
"Everything, I Bet You", su segundo trabajo, se ha publicado después de que el grupo sobreviviera a, según la leyenda, las peleas a puñetazos de los hermanos Levy. Con la coproducción de Tom Herbers, responsable de grabaciones de Jayhawks y Soul Asylum, los Honeydogs se suman a la corriente de bandas que recurren a las raíces y a instrumentos como el pedal steel y el violín para embellecer sus canciones. Tomemos, por ejemplo, "Your Blue Door", un tema que nos remite al mejor NRA, al igual que "Moth" o "Glee".
Sin embargo, Honeydogs alcanzan su verdadero grado de exquisitez cuando dejan de lado el aparato rockista, en baladas como "Miles Away", o en ejercicios acústicos del calibre de "Miriam", "Over You", o esa joya instrumental de "P'Twgs". Dejo para el final las dos mejores canciones, "Kandiyohi" y "Busy Man", un pedazo de honky tonk que vale por todo el disco.
Sin ser tan conocidos como Wilco o Son Volt, los Honeydogs pueden dar una sorpresa en este frecuentado territorio del rock con raíces.
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