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Flaco Jiménez: bailar y beber | |
![]() (Chris Strachwitz) |
El acordeón tiene mala prensa: se asocia al payaso sabiondo o al infausto recuerdo de los pajaritos de María Jesús. Menos mal que está Flaco Jiménez para poner las cosas en su sitio. Perteneciente a una pionera estirpe de músicos (su abuelo, su padre Santiago y hasta su hijo David) -"lo traemos en la sangre, y la sangre habla por sí misma"-, es el responsable de popularizar el tex-mex, un estilo "para bailar, beber una cerveza o hacer una pachanga": |
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"En 1954 comencé a salirme de la tradición, al grabar con tipos que tocaban rock & roll y country: me ayudaron a introducir la música del acordeón. Antes, no le daban el respeto que se merecía, era algo muy sinfónico. Yo aporté ideas y le saqué el gusto". El origen del tex-mex está en las polkas de los alemanes establecidos cerca de San Antonio a finales del siglo. Esa ciudad, cuna del tex-mex, es un ejemplo de convivencia entre culturas. "Es la fortuna que tenemos, el crossover entre lo anglo y lo mejicano. La música nos une". En 40 años de carrera -"ahorita tengo 56"-, Flaco ha colaborado con toda clase de artistas, desde Ry Cooder-"el primero que me introdujo"- hasta Dr.John, Dwight Yoakam, Bryan Ferry, o los Rolling Stones. "Grabar con esas estrellas le da más fuerza a lo que uno hace". Mención aparte merece su asociación con Doug Sahm, Freddy Fender y Augie Meyers en los Texas Tornados. "No sabemos si volveremos a grabar. Estamos separados, pero no divorciados".
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